Prevención de incendios en hogares
Hablar de seguridad remite a la mayoría de las personas a pensar en estadísticas criminológicas o en el costo de una ronda de custodia privada. Para otros, significa relacionarlo con las posibles contaminaciones que generan algunas industrias o los riesgos que corren sus trabajadores. También con lugares de concentración de personas en un espectáculo o en paseos comerciales. Pocos, en cambio, consideran los peligros en su hogar.
Cuando se cierra la puerta de la casa con doble cerradura y pasador o algún dispositivo adicional para evitar que la abran por la fuerza ¿se toma conciencia de que hay que hacer el camino a la inversa para salir en caso de siniestros?.
Han aumentado la cantidad de artefactos electrodomésticos que simplifican las tareas cotidianas y que permiten disfrutar de un momento de ocio pero, ¿se controla alguna vez la carga que circula por los conductores eléctricos del hogar o sólo se realizan extensiones de los mismos y se carga el mayor consumo en la antigua línea?. Del mismo modo ¿existe conciencia de la probabilidad de riesgo de incendio por otros motivos?, ejemplos: cocinas, termotanques, calderas y estufas. El fuego es uno de los elementos más valiosos con que cuenta el hombre, sin embargo, sin control, puede convertirse en uno de sus peores enemigos. Cuando la prevención no se realiza o se hace inadecuadamente deja siempre resultados negativos, con lamentables pérdidas de vidas y/o bienes. Es recomendable tener conocimientos sobre el fuego, su utilización y control de extinción.
Tal vez la mayoría de los vecinos nunca se encuentre en la necesidad de apagar un incendio, pero seguramente se verá más de una vez en situación de evitar que se produzca. Para eso resulta fundamental conocer todas las medidas de prevención, como por ejemplo el control de la carga del extintor.
La seguridad contra incendios se integra con tres aspectos principales:
· PREVENCIÓN: neutralizando las causas físico-químicas y las causas humanas.
· PROTECCIÓN: efectuada sobre personas y sobre bienes.
· EXTINCIÓN: conociendo las clases de fuego; los agentes extintores; las técnicas básicas de extinción y el mantenimiento anual de los matafuegos.
El fuego es una oxidación rápida que genera luz y calor. Se alimenta consumiendo todo tipo de combustible y se produce cuando están presentes en forma simultánea cuatro factores:
• AIRE - COMBUSTIBLE - TEMPERATURA - REACCIÓN QUÍMICA
Representados en una figura de cuatro caras iguales conocida como teraedro. Eliminando uno o más de dichos factores el fuego se extingue.
Existen diversas clases de fuegos que se designan con las letras A, B, C, D, K.
Fuegos de clase A: se desarrollan sobre combustibles sólidos (madera, papel, telas, entre otros).
Fuegos de clase B : se desarrollan sobre líquidos combustibles (solventes, pinturas, aceites, derivados del petróleo en general, etc.)
Fuegos de clase C: sobre materiales, instalaciones o equipos sometidos a la acción de la corriente eléctrica.
Fuegos de clase D: metales combustibles (magnesio, titanio, potasio, sodio, entre otros).
Fuegos de clase K: Producidos fundamentalmente en cocinas comerciales por acción del aceite comestible al freir.
Es importante conocer que en el mercado existen matafuegos manuales para instalar en los hogares, de diferentes tamaños, que ubicados correctamente, en lugares accesibles y debidamente utilizados protegen nuestro hogar y a nuestra familia. Por tal motivo es fundamental además contar con un servicio de asesoramiento profesional y con experiencia en el tema ya que tener un matafuego sin normas de fabricación adecuadas y un mal mantenimiento del mismo es sinónimo de inseguridad o incertidumbre al momento de usarlo.
Ing. José Eduardo Lorda Dismatel Matafuegos y Seguridad Industrial
4290-2683 (línea rotativa) matafuegosdismatel@uolsinectis.com.ar
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