DISLIPIDEMIA

Las enfermedades silenciosas dan síntomas tardíamente, cuando sus manifestaciones clínicas están ya avanzadas, como ocurre en las dislipidemias, en las cuales ya existen valores elevados en sangre de lípidos como el colesterol, triglicéridos, fosfolípidos y lípidos totales.
Estadísticamente se considera que solo el 27% de la población adulta, se encuentra fuera del rango de enfermos dislipémicos. El problema reside en un proceso metabólico, por el cual aumenta en sangre, el tenor de moléculas lipídicas que son transportadas por las lipoproteínas, estos lípidos, como el colesterol, ingresan a la pared arterial, donde forman acumulaciones que paulatinamente ocluyen el calibre de estas arterias.

¿Que pasa cuando el calibre arterial disminuye?

La sangre es el tejido que lleva glóbulos rojos a todo el organismo, estos glóbulos transportan una sustancia llamada hemoglobina, cuya principal función es tomar el oxigeno del alvéolo pulmonar, y llevarlo a cada una de las células en donde se llevara a cabo la importantísima función de transformación metabólica con un producto final: la energía en forma de calor mayor y movimiento.
Cada célula produce un fenómeno distinto, según sea el tejido al cual pertenece; así se diferencian células del aparato digestivo, respiratorio, cardiovascular, glandular, nervioso y tantos otros.
Cuando el aporte de oxigeno se encuentra disminuido, su función se altera gradualmente hasta no cumplirse más; es donde aparece la sintomatología, que es muy variada, por ejemplo: las células nerviosas se dañan hasta perder su compleja actividad, entonces los pacientes pueden consultar por la pérdida de la memoria, el equilibrio mareos, vértigos, en la mayoría de los casos.
Cuando el trastorno se encuentra a nivel cardiovascular, puede producirse el tan temido infarto de miocardio, con consecuencias a veces fatales, es también frecuente el accidente cerebrovascular que deja al paciente hemipléjico y postrado.
Ante tanta lesión indeseable, el mundo científico entero se preocupa permanentemente por lograr una solución al problema, llegando a la conclusión de que lo más adecuado es la prevención, es decir evitar el daño.
Las dislipidemias tienen dos fuentes de producción:
Una interna o endógena, y una externa o exógena, la primera es genética o sea heredamos con nuestros genes, la segunda, la tomamos del medio ambiente, con el alimento.
El colesterol se encuentra ampliamente diseminado en el reino animal, de hecho lo producimos con nuestro metabolismo, los vegetales carecen de este perjudicial lípido.
Además la actividad física “gasta” `por así decirlo, las grasas de alta densidad que se depositarían en nuestras arterias.
Por lo tanto, la solución a esa prevención que debemos realizar, consiste en realizar una dieta adecuada y agregar actividad física complementaria al tratamiento.
El diagnostico se realiza fácilmente, dado que un simple estudio de laboratorio nos muestra las cifras de todos los lípidos que debemos investigar, y en manos del profesional médico, el tratamiento es satisfactorio.
Los productos farmacéuticos ofrecidos en el mercado son sumamente útiles, y se puede prolongar una vida saludable y una mejor calidad de vida.
Dra. L Alvarado. Médico UBA. MN: 53.982 MP: 35.068

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